Trilogía: Atrapada bajo el dominio de la fama Part II.

Trilogía: Atrapada bajo el dominio de la fama Part II.

Mientras Mónica realizaba el papel con tanta naturalidad y profesionalismo, el jurado calificador expresaba en su rostro admiración y aprobación por su desempeño. Sus padres que como de costumbre la acompañaban, se sentían orgullosos de su hija, lograban escuchar de algunos de los asistentes los elogios y el reconocimiento que le brindaban al momento de finalizar su participación. Muchos se pusieron de pies y sus aplausos no cesaban, incluyendo los del jurado.

Ella detrás del escenario se sentía complacida con lo que había logrado, aquellos aplausos y las expresiones del público la llenaron de satisfacción y confianza. Una vez concluido el casting,  llamaron a todas las participantes al escenario para dar a conocer a la ganadora. Algunas de ellas estaban un poco impacientes, otras muy calladas y Mónica solo se concentró en mirar al jurado quienes comentaban entre sí sus opiniones.

Al cabo de unos minutos la persona encargada de dirigir el evento comunico que se había tomado la decisión de escoger a dos de las aspirantes para la obra, una representaría el papel protagónico y la otra una participación especial en la obra. Aquello fue sorpresivo, le brindaba la oportunidad a dos de ellas para comenzar lo que sería su carrera de actuación en otro nivel.

Por fin se escuchó el nombre de Mónica Morrión como la ganadora, los aplausos no se hicieron esperar, los presentes estaban de acuerdo con el nombramiento ya que ella se había hecho merecedora de ese protagonismo, incluso recibió las felicitaciones de cada una de las aspirante quienes también de forma sincera reconocían su mérito.

Para Mónica aquella oportunidad representaba un ascenso para su carrera para poder llegar a ser famosa, se trataba de una obra teatral que le permitirá darse a conocer en varias ciudades de su país. Ella ya comenzaba a visualizar como seria su vida de allí en adelante, estaba consiente que ese camino a transitar le exigiría más tiempo, estudio y hasta sacrificio, pero aun así ella estaba dispuesta a lograr su sueño.

También se anunció el nombre de Elisabeth Méndez, una joven de 20 años, de hermosa figura, rubia, ojos azules, pelo corto lo que hacía visible una belleza cautivadora. Ella por su talento y algunas aptitudes sobresaliente fue seleccionada para formar parte de los actores de la obra. Al igual que Mónica recibió muchos aplausos y felicitaciones lo que le permitió sentirse valorada.

Ambas recibieron una invitación para festejar con el jurado y algunas personalidades del medio artístico. Aprovecharon la oportunidad de elogiarlas y conocerlas un poco más. Erick quien estaba acostumbrado a estas experiencias, sentía que en esta ocasión tendría la inmensa oportunidad de hacer el mejor trabajo de su vida. Tenía delante de él a una joven con muchas ganas de conquistar al mundo y con don único.

Durante la comida sentados todos alrededor de la mesa, se escuchaban conversaciones, algunas risas y en momento solo se dedicaban a comer. Mónica quien suele ser muy observadora lograba percibir las miradas que Erick con mucha frecuencia le daba, aquello no la incomodaba, por el contrario se sentía muy a gusto con ellas.

Aunque apenas lograron cruzar algunas palabras, era notorio que se sentían atraídos el uno por el otro, quizás  motivado por el interés que ambos tenían  por su vocación. Sin embargo, Elisabeth quien se encontraba al lado de Erick, no desperdicio ni un momento para entablar conversación con él, de forma muy hábil buscaba ganarse su simpatía, ella sabía de la trayectoria que poseía el joven y de lo apasionado que era con su trabajo.

Finalmente llegó el momento de despedirse, algunos se fueron retirando del lugar quedando de acuerdo para tener su primera reunión de trabajo 2 días después, otros mientras platicaban solo dejaban correr el tiempo. Mónica se sentía ya algo cansada y no quería que sus padres se preocuparan por su demora, por lo que se levantó de la mesa para despedirse y poder regresar a casa.

Eran ya casi las 10 de la noche, por ende Erick se ofreció para llevarla y ella acepto agradecida. Elisabeth que aún estaba en el lugar también manifestó su deseo de retirarse y de manera espontánea le pidió a Erick que le hiciera el favor de llevarla. Él no tuvo inconveniente de hacerlo, al llegar al auto Elizabeth toma la delantera y se sienta en el asiento delantero, Mónica sin darle ninguna importancia se ubicó en la parte trasera.

En el camino a Mónica casi no se le escuchaba hablar, ella reposaba su cabeza en el asiento y por segundos cerraba sus ojos. Erick por instantes la miraba por el retrovisor respetando su silencio. Por otro lado, Elisabeth no paraba de hablarle y sonreírle pero él no se distraía, seguía pendiente de la carretera y de vez en cuando de contemplar a Mónica.

Ya en casa acostada en su habitación, Mónica revivía con agitación en su corazón el momento que escucho su nombre en el escenario, estaba claro que su prioridad era triunfar y trabajar mucho. Pero también cierta emoción por las atenciones de Erick esa noche. Sentía una extraña sensación la cual no lograba entender, era como si empezara a experimentar nuevas cosas en su vida.

El día siguiente su madre preparo un rico desayuno para celebrar todos en familia, Mónica al levantarse se dirigió a la cocina donde de manera sorpresiva abrazo a su madre besándola en sus mejillas repetidas veces, le expresó su agradecimiento por todo su apoyo, confianza y amor.

Su padre quien se encontraba con su hijo de 8 años en el comedor, las observaba con una sonrisa en su rostro, veía con agrado el éxito que marcaría la vida de su hija. Aquel domingo lo destinaron para compartir, conversar y para demostraciones de cariño. De alguna manera ellos entendían que una nueva etapa comenzaba, las circunstancias cambiarían para todos en la familia.

En su primera reunión de trabajo, se acordó que los ensayos de la obra se efectuarían en una ciudad que quedaba a 3 horas de su localidad y serian durante 15 días. Por primera vez Mónica estaría lejos de sus padres y hermano, aquello la perturbo un poco ya que no estaba acostumbrada a estar sin ellos. Empezaba a experimentar un poco de aquello que significa pertenecer a ese entorno.

Su hermano Thomas por su edad no tenía bien clara la situación, observaba a Mónica mientras preparaba su maleta con lágrimas en los ojos. Aquella escena se convirtió para ella en una muy triste, el rostro de su madre expresaba nostalgia y algo de angustia,  en su padre se revelaba cierta desconfianza. Por segundos ella dudo de aquel paso que estaba a punto de dar. No pudo evitarlo y dejo correr algunas lágrimas que logro disimular.

Sus padres a pesar de sentirse entre la espada y la pared no tuvieron otra opción sino de aceptarlo, era necesario que cada uno asumirá con firmeza los cambios que se presentarían de ahora en adelante, apenas comenzaban y para ellos  se necesitaba fuerza de voluntad, aceptación y hasta valor. Les tocaba estar dispuestos a dejar volar a su Mónica para que así lograra llegar lejos.

 

Fuente de la imagen editada con Gimp 2

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