El diario de roadstories: antes del día de la independencia.

“Día de la independencia” fue como bautizamos el día de la defensa de nuestro proyecto, la verdad es que ese término en relación a lo que pasaría ese día era muy gracioso pero a la vez con una esencia de realismo. Los días de preparación fue toda una locura, días antes de ese 29 de octubre me habían escogido como delegado del evento ya que el anterior había desistido y se convirtió en una espada afilada queriendo cortar cabeza sin razón alguna, solo excusar su irresponsabilidad, pero en fin, yo tome la batuta en conjunto con una colega.

Entre la logística, el prepararme psicológicamente para afrontar la realidad que se me venía encima; muchos recuerdos inundó mi mente. La verdad es que no podía creer que el día de culminación de mi carrera sería tan pronto, se sintió como un abrir y cerrar de ojos. Pensé tanto en la razón por la cual llegue a incursionar en Contaduría Publica y la dicha que tuve de conocer personas profesionales y colegas que de una forma u otra aportaron conocimiento y experiencias a mi vida.

La ansiedad se apodero de mí al igual que los nervios. Gracias a Dios pude tener la mejor tutora, que me hizo explotar cada una de mis habilidades y de su parte hubo un aporte estético en el proyecto con la cual quede fascinado; trabajar con personas así realmente es apasionante, yo el lado rudo del conocimiento y las ideas, y ella el lado técnico de la temática en general.

En fin, esa semana no dormía nada, mi mente lo que hacía era repasar cada una de las explicaciones de las tantas graficas y cuadros que tenía que dominar para la defensa, además de repasar unas posibles preguntas que me podían hacer los jurados. Tanto así me preparo mi tutora que dos días entes me bombardeo a mensajes haciéndome miles de preguntas como jurado, y yo respondiendo cada una de ellas, parecíamos dos artistas en un contrapunteo.

Con el trabajo casi listo solo me quedaba redactar mis agradecimientos y dedicatoria, y si que me empeñe en hacerlo muy bien y bonito; es una lástima que solo se deba hacer en 1 hoja, hubo tantas personas por ese largo camino que la pagina me quedo corta, pero la esencia de mi mensaje en ella me encanto la verdad. Ese momento mientras redactaba esas líneas me hizo recordar a cada una de esas personas, profesores, amigos, colegas, familia, a Dios, mi primer y único amor, y un sin fin de personas que conocí casi al final del camino pero que se volvieron especiales, como lo es mi Ángel, ella sabe cuánto la quiero, aprecio y el gran significado que tiene para mí.

El día ya había llegado, y a pesar de tener un traje prestado, me sentía agradecido por todas las cosas que días antes de eso, me habían llegado como una bendición, parecía que el destino estaba de parte mío.

 

Deja un comentario